Oportunidades para ti

El día de hoy, se hablará sobre como reconocer los activos. Cuando uno empieza a recorrer las diversas etapas de la vida laboral o profesional, y comienza a generar ingresos constantes, se inicia lo que llamamos el espejismo del bienestar. Espejismo porque obviamente uno se siente muy bien siendo retribuido por realizar una actividad. Y porque al ingresar el dinero tenemos acceso a bienes, servicios, y comodidades que posiblemente antes no teníamos.

El espejismo viene porque el ingreso por sí solo, si bien nos puede dar bienestar por un tiempo, no nos garantiza la generación de riqueza, que es al final lo que hará que nuestro bienestar sea permanente. Entonces te preguntarás, si el ingreso por sí sólo no sirve ¿cómo genero riqueza?  Pues para ello entran en juego los activos. ¿Recuerdas de mi post anterior respecto a la importancia de planificar para el éxito? Si no lo leíste puedes acceder a él haciendo clic en el enlace.

En ese post hablamos sobre la inversión, y sobre por qué siendo algo hasta cierto punto mecánico y aburrido, la mayoría de la gente se empeña en buscar fórmulas complicadas en vez de seguir un sencillo plan. Retomando el tema, la inversión es un excelente medio para generar riqueza. Puesto que si vamos a responder en una sola frase a la pregunta ¿qué es invertir?, podríamos decir que invertir es “convertir tu excedente de ingresos en activos que te generen más ingresos”.

Esa es la clave. Puedes ver que utilizo “excedente de ingresos” y no solo “ingresos”  esto es debido a que antes de lanzarte a invertir debes haber conseguido tu capital de inversión y ello se logra con un adecuado control de tus finanzas personales. Entonces, ¿Qué hago para crear activos y generar riqueza? antes que saber crearlos lo más importante es saber reconocer ¿Qué es un activo?

 ¿Qué son los activos?

Veamos qué nos dice una fuente como WIKIPEDIA: “En contabilidad, un activo es un bien tangible o intangible que posee una empresa o persona natural. Por extensión, se denomina también activo a lo que una empresa posee. El activo forma parte de las cuentas reales o de balance.” ¿Te aclaró esa respuesta el panorama? Un activo es un bien, esa es la definición tradicional, pero ahora yo te digo que “Un bien no es necesariamente un activo”.

Financieramente, y para lo que nos interesa, lo que define si algo es un activo o un pasivo es su capacidad de generar flujo de efectivo. Si un bien te genera dinero, es un activo. Si no te lo genera, y peor aún, si te quita dinero, entonces es un pasivo. Solo hay dos opciones: las cosas, o te generan dinero, o te cuestan dinero. Y ese es el único cristal con el que defines si se trata de un activo o no.

Veamos un par de ejemplos de cosas que pensamos son activos y en realidad no lo son:

Tu casa

Esa bonita y acogedora construcción en la cual habitas tú y tu familia. Todo el mundo nos dice que la casa propia es la mejor inversión, y en cierta forma es cierto porque uno necesita un lugar para vivir, pero ¿debemos considerarla un activo? Cambiemos la pregunta, ¿Cuánto dinero te genera tu casa? En la mayoría de los casos no te genera dinero, al contrario, te genera gastos traducidos en impuestos, mantenimiento, reparaciones, etc. Así que no hay discusión, tu casa no es un activo.

Tu Carro

Tu vehículo de transporte diario (puede ser una motocicleta también), es tuya, te facilita la vida, te transporta a ti y a la familia, pero, nuevamente ¿Cuánto dinero te genera? Lo que genera a diario son gastos: combustible, luego viene el mantenimiento, los seguros, entre otros.  Así pues, tu carro tampoco puede considerarse un activo bajo este punto de vista.

Okay, hemos visto dos ejemplos de cosas que pensamos que son activos pero que realmente no lo son, ahora me podrás decir: “mi casa vale unos pocos miles de dólares” Y yo te preguntaré ¿En qué momento? Si me dices que tu casa vale US$50.000, ¿en qué momento recibes ese dinero? Ese supuesto valor solamente lo puedes verificar y recibir en un único momento del futuro: En el que vendas la propiedad. Recién ahí sabrás exactamente cuánto valía la casa pero en ese momento ya no será tuya.

¿Se pueden convertir una casa o un carro en activos?

La respuesta es un categórico SÍ. Simplemente ponlos a generar ingresos. Casi cualquier cosa se puede convertir en un activo, si es que sabes cómo generar ingresos con ella. Un ejemplo simple, si tienes una casa grande alquila algunas habitaciones, te generan ingresos de renta mensual; si no utilizas tu carro porque caminas a diario al trabajo o porque trabajas en casa, ponlo a dar servicio de transporte: generas ingresos por su utilización.

¿Tu empleo/trabajo es un activo?

No. Porque si bien te genera ingresos, tú no eres el dueño y no depende de ti si te aumentan los ingresos, si disminuyen o si simplemente desaparecen (en caso que te despidan o cierre la empresa). Eso sumado al hecho que tu empleo no es algo que puedas transferir o legar a tu familia o descendientes. Este es el mayor problema con tener un empleo: Que no es un activo.

No lo puedes vender, no lo puedes rentar ni recibir dividendos por él. Sin embargo a la gran mayoría nos inculcaron que tener un empleo es lo mejor, pero ¿por qué pasar los mejores años de nuestras vidas para construir algo que no es un activo? O mejor dicho, algo que no es nuestro activo, sino el de alguien más.

¿Por qué son tan importantes los activos?

A estas alturas la respuesta ya puede parecer obvia, los activos son importantes porque generan riqueza, la única forma de obtener riqueza es teniendo activos. Unos que te generen dinero permanentemente, sin importar si trabajas o no, puedes tomarte unas vacaciones de 3 meses o un año sabático completo y durante todo ese tiempo tus activos seguirán generando ingresos para ti.

Si de verdad buscas ser libre financieramente enfócate en crear o adquirir activos, toma el control de tu vida, decide tú mismo a dónde vas. No importa si se trata de uno o varios negocios; si se trata de inmuebles que te generen renta; o quizás de acciones, papeles o fondos que te paguen dividendos o te generen intereses mensuales, semestrales, anuales.

El tipo de activo en que te enfoques dependerá mucho de tu personalidad, de tus intereses, conocimientos, habilidades y sobre todo de tu esfuerzo y perseverancia. Empieza capacitándote, ampliando tus conocimientos, desarrollando tus habilidades como inversionista, lee, investiga, asiste a seminarios, toma cursos, mientras más preparado estés sabrás de mejor manera reconocer los activos que mejor resultado te darán.

Anímate!  El camino no es corto, ni fácil, pero definitivamente valdrá la pena.

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