Oportunidades para ti

Todos, de una o de otra forma somos inversionistas; aunque a veces ni nos damos cuenta de ello. Por ejemplo, aportando a un fondo de pensión obligatoria, estamos invirtiendo para financiar una parte de las necesidades de la vejez. Así pues, podemos decir que las inversiones son parte de nuestro día a día y en este artículo te daremos algunos tips para ser un buen inversionista.

Ahora bien, para poder comprender el tema, no es necesario volverse un experto en todo lo que abarcan las inversiones (cosa que de por podría tomar toda una vida), pero sí podemos empezar por tener en cuenta, conocer y dominar algunos conceptos claves en esta materia. Y sobre eso, es que vamos a tratar hoy.

¿Cuáles son los principales tipos de inversiones para ser buen inversionista?

Como ya hemos dicho anteriormente en nuestro post sobre la [importancia de los activos], un activo es un bien que te genera flujo de efectivo (dinero), lo cual nos ofrece un abanico muy grande de posibilidades, sin embargo, veamos brevemente cuales son los principales activos que se encuentran en el mercado:

Acciones (Stocks)

Generalmente es lo primero que se nos viene a la cabeza cuando escuchamos la palabra “invertir”. Básicamente una acción es un título valor que representa una participación proporcional sobre la propiedad de una compañía o empresa, de esta manera el accionista es dueño de un “pedazo” de la misma y, por lo tanto, tiene derecho a los beneficios económicos que ésta genere.

En compañías sólidas y bien establecidas, la rentabilidad de las acciones tiene su origen en las utilidades de la compañía las mismas que se suelen repartir en forma de dividendos. En compañías que estén en crecimiento los dividendos no son tan comunes; en estos casos las compañías generalmente utilizan sus ganancias para reinvertirlas en sus operaciones y expandirse. Esto generalmente influye en un incremento en el precio de las acciones, que es de donde provendrán las ganancias del inversionista.

Bonos (Bonds)

Es un certificado, el cual es emitido por un gobierno, una entidad financiera o por empresas y compañías que buscan financiarse (y no quieren emitir acciones). Un bono es un préstamo que el inversionista le hace al emisor del título, el cual se compromete a pagarle el capital recibido en un cierto tiempo (al vencimiento) mientras en el ínterin le va pagando los intereses convenidos en el título. Los intereses pueden ser de tasa fija (una suma estable sobre el capital invertido) o de tasa variable, que pueden estar atados a indicadores de inflación o a tasas de interés promedio, etc.

Efectivo

 

Por efectivo, y sus equivalentes, entendemos las cuentas de ahorro tradicionales, CDTs e instrumentos líquidos a corto plazo emitidos por entidades financieras sobre los depósitos de sus clientes. Estos instrumentos son muy populares, y, aunque generan un retorno generalmente bajo, éste es compensado por su alta estabilidad y seguridad.

Inversiones alternativas

Este tipo de inversiones han gozado de un incremento en participación en los últimos años. Al referirnos a este tipo de inversiones tenemos opciones como: inmuebles, bienes básicos, negocios, fondos de capital privado, etc.  Muchas de estas son opciones interesantes, pero debido a su amplia gama y características específicas, es recomendable contar con un asesor especializado en las mismas.

¿Qué riesgos hay que tener en cuenta al para ser un excelente inversionista?

Como todo en la vida, las inversiones también tienen riesgos. Y nuestra tarea fundamental como inversionistas será saber controlarlos, digo fundamental porque si bien lo que todos queremos al invertir es obtener ganancias, si no conocemos ni controlamos los riesgos al invertir, no solo es posible que no obtengamos ganancias sino que terminemos perdiendo nuestro preciado capital de inversión. Los principales riesgos a considerar son:

riesgo de crédito

Esto es, la probabilidad que un emisor no cumpla con sus obligaciones. Tomando en cuenta los Bonos, si bien tenemos un compromiso por parte del emisor del título que nuestro dinero será devuelto después de cierto tiempo (incluidos intereses), si éste enfrenta dificultades financieras puede llegar el caso que no le pague de vuelta o caiga en moratoria/incumplimiento, ejemplo de lo cual tenemos en el, por estos días famoso, caso de los “Fondos Buitre” de la Argentina.

A fin de minimizar este riesgo lo mejor es diversificar entre diferentes emisores y elegir entre aquellos con buena calidad crediticia (para eso se toman como referencia las calificaciones de crédito que dan muchas empresas especializadas). Es posible que estos tengan tasas de interés más bajas, pero esto sucede justamente porque tienen una mayor probabilidad de que al término de la inversión su capital pueda ser plenamente recuperado.

Otro aspecto es el riesgo de mercado

En el mercado las inversiones cambian de valor constantemente en el tiempo, y algunas veces, en momentos de crisis económicas o financieras, se produce tal nerviosismo que estas variaciones pueden ser muy fuertes y afectar negativamente los precios de los activos. Por el contrario, en momentos de estabilidad y crecimiento económico el precio de éstos puede subir y se recibe un mayor valor por el activo que uno posea.

Esto sucede una y otra vez de manera cíclica, la clave es aprovechar los momentos de incertidumbre para comprar cuando los precios hayan caído, y esperar los momentos de bonanza para vender después de generar una buena utilidad. Este tipo de operaciones, pero realizadas en periodos cortos de tiempo (sin esperar los grandes ciclos económicos) también se conoce como Trading, más adelante prepararé un post especial sobre el tema.

Muchas personas creen que los instrumentos financieros, como CDTs, no sufren este tipo de factores que afecten su precio. Esto no es cierto. Lo cierto es que sí lo sufren y algunas veces en magnitudes similares a otros activos: Cuando hay alto nerviosismo financiero, tratar de vender un CDT antes de su fecha de vencimiento puede ser casi imposible en su valor nominal, debiendo realizarse muchas veces descuentos en su precio que pueden afectar apreciablemente el capital invertido inicialmente.

Un inversionista debe conocer el riesgo de liquidez:

Esto se refiere a la facilidad o no que tenga un activo para convertirse en efectivo. Existen activos que son muy líquidos, como por ejemplo el oro o la plata; y otros que no lo son tanto, como por ejemplo inmuebles. Si bien como inversionistas se debe equilibrar todas las variables a fin de contar siempre con un colchón de liquidez, pueden presentarse situaciones en que  la necesidad de efectivo supere al disponible.

Es en esas situaciones en que tendremos conciencia de este riesgo y que tanto lo tuvimos en cuenta al invertir. ¿Es este activo fácilmente convertible en efectivo? Si la respuesta es no, entonces dicho activo tiene un riesgo de liquidez alto. Si necesitas convertir tu inversión en efectivo probablemente tengas que venderla con un gran descuento en su precio.

Para concluir, esperamos que estos apuntes te sirvan como guía o como información preliminar y te ayuden a aclarar un poco el panorama respecto al fascinante mundo de las inversiones. Recuerda siempre: el conocimiento es la clave para reducir los riesgos, no hay activo más valioso que nosotros mismos, por lo tanto no hay mejor inversión que capacitarnos y aprender a ser un excelente inversionista.

 

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